lunes, 29 de diciembre de 2014

Jánovas

99. Jánovas

Su fertilidad mató su progreso. 

Cauces llenos, campos verdes, vida envidiable y una sombra, la de un pantano minó la vida en Jánovas. Un pueblo tranquilo entre valles y verdes praderas que fue privado de la vida de sus vecinos.

Un lugar sin gentes por una idea fantasma, una idea que llenó las calles de escombros, las casas de zarzales y las ventanas de sinsentidos. Hoy los herederos de la injusticia comienzan a levantar ladrillos y separar malezas, la alegría empieza a sentirse entre las piedras. 





























Fotografías con copyright © Patricia G. Photos

viernes, 26 de septiembre de 2014

Bergua y Escartin


98. Buscando Escartin

Grandes casas de piedra semi-eternas en la montaña, bajeras abandonadas y restos sin muestra reciben en Bergua, flores y signos de paz desoyen y paran el tiempo de este espejo de belleza. 



Las flores simulan la vida, las calles son de pasto, césped natural que crea la esfera bucólica que rodea a estas cuatro casas que envidiamos.  Tranquilidad y tiempo de pensar, vacío, existencia y soledad. 

Caminos de vida, animales molestos, animales bellos te acompañan en los pasos. Caminos de mariposas vuelven a surgir; musgo y sombras llegan a un pequeño mar turquesa. 


























Comienza la aventura vamos a buscar ese lugar perdido. Subes laderas, encuentras ríos, empiezas montañas. Las marcas te abandonan los caminos parecen no seguirte. Pero sigues buscando. 














Sientes que las fuerzas te desamparan, que la montaña no te muestra lo que has venido a buscar. Las piedras roen tus zapatos, la vida no es fácil, las piedras rompen tus pasos.

En horas comprendes tu fragilidad, la fragilidad con la que el progreso toca y destoca a todos.


Llegas a donde se paró el tiempo. Donde no queda nadie, donde la nada crece y el hoy no busca al mañana.

 Decisiones que marcan el futuro de los lugares, decisiones que cambian vidas y que paran relojes, cortan puertas y talan destinos. 


















Fotografías con copyright © Patricia G. Photos

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Dormía Estambul

97. Dormía Estambul

"Le costó atardecer el tiempo estaba espeso. Yo desde las nubes podía ver el atardecer, podía imaginarme el infinito y recordaba tu ayer.

Las luces se apagaron muy despacio como un atardecer que no iba a caer. El sol pesaba, la luz aguantaba y la noche entró despacio y sumergió deprisa. Estrellas redondeadas y oscuridad absoluta; llegaba la hora de aterrizar. Cientos de islotes abarrotados de luz se distinguían entre un mar negro. La vida se abría camino en el destino.

Aterrizábamos en Estambul, un mar de luces nos engullía, puentes y movimiento en un enjambre de estrellas de tierra. Nunca me imaginé un atardecer tan mágico, una noche tan preciosa desde lo alto, desde tu recuerdo. Escribí otras palabras en un periódico desgastado y de otro lugar, las recogí sin mirar; no recuerdo si están o las deje al volar. Contaban esta historia, contaban esas luces maravillosas y el planear en esa ciudad que no se mostraba que sólo imantaba con su luz, dejaba sus calles a la imaginación y su puerto en el corazón.

Sonaban dos canciones, dos canciones que creí tatuar pero que los días me no me dejan perfilar. Después de todo dormía Estambul". 



copyright © Patricia G. Photos